La simulación energética
Mediante las herramientas BEM de modelado energético de edificios, y partiendo del clima local, ubicación geográfica, geometría, materiales , equipos y perfiles de usuario, podemos recrear el comportamiento energético de la vivienda, hora tras hora durante los 365 días del año.
De esta manera calculamos la demanda energética de la vivienda, y en acuerdo con el proyectista, proponemos las alternativas más eficientes.
De esta manera se resuelve el sobrecosto de los servicios, sobrecosto de los equipos de climatización, patologías por humedad.
Además, estas mejoras se reflejan en el Etiquetado Energético, elemeno que nos permite decidir al comprar una vivienda, al igual que lo hacemos con una heladera.
En caso que la vivienda ya se encuentre construída, se puede instalar un Sistema de Aislamiento Exterior (SATE), que en definitiva es la colocación de placas de EPS (poliestireno expandido), terminado con revoque plástico reforzado con malla de fibra de vidrio.
En resumen
Esta propuesta no tiene sentido si el proyectista o propietario desconoce ni entiende el problema.
En Europa y EEUU se encuentra ampliamente difundido, legislado y aplicado por el estado, permitiendo el desarrollo de diversos sistemas constructivos, materiales y equipos certificados.
Un proyecto de vivienda es un conjunto de soluciones que deben satisfacer las necesidades del cliente; dentro de estas esta la eficiencia energética, y para ello el asesor energético, mejora la eficiencia, con los recursos que disponemos en estas latitudes.
Hasta aquí la idea, ahora te invito a ver un ejemplo.